A pesar de la película, Queen seguirá siendo grande

A pesar de la película, Queen seguirá siendo grande

ESCRITO POR: JORGE DIAZ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN SU VERSIÓN EN INGLÉS EN VIBBIDI: Queen.

Era el otoño de 1981, como pocas veces en mi Hometown se presentaría una de las más grandes bandas de Rock del momento y de todos los tiempos: “Queen”. En ese entonces, los conciertos de Rock en México estaban satanizados, los gobiernos nacional y estatales, estaban por demás decididos a no permitir que ningún espectáculo de esa naturaleza se presentara en territorio nacional. Era patético, pero era lo que se vivía en esa época. Se llegaba al extremo en el que sólo las bandas de Rock nacionales que eran del gusto del hijo de un expresidente o formadas por él mismo, eran las únicas que se presentaban en auditorios muy controlados. Por lo tanto, los padres de familia eran particularmente cuidadosos y temerosos de permitir a sus hijos adolescentes asistir a eventos de este tipo. Yo tenía 15 años y como podrán adivinar, era un fanático del rock al igual que mi hermano mayor y cuando supimos que Queen iba a estar en nuestra ciudad, el sudor nos comenzó a correr por la frente, era urgente estar presentes. Él tenía casi 17 años, se encontraba en el mismo rango de edad que yo y, en consecuencia, nos iba a ser verdaderamente difícil poder convencer a nuestros padres que todo iba a estar bien, que nunca en ningún lado se podía tener una oportunidad así dos veces. Era “Queen” o la muerte. Hasta estos días me sigo preguntando el porqué de la decisión de las autoridades de haber permitido el concierto, pero todavía lo sigo agradeciendo. Aún más, sería en un estadio de futbol, lo que implicaba una enorme concentración de personas difícilmente controlables. La injusta mala fama que tenía en aquel entonces los fanáticos del Rock, más los malos ojos con los que el gobierno trataba este tipo de conciertos, eran la tormenta perfecta, pero, por alguna razón y no sin algunos pequeños contratiempos, todo se llevó a cabo con tranquilidad y los jóvenes de aquel tiempo tuvimos el privilegio de estar a la altura de los grandes escenarios del mundo; al fin y al cabo, mi hometown fue uno de las dos ciudades donde se presentó Queen por única vez en México y eso tenía que agradecerse con buen comportamiento, amor por la música y toda la energía. Y así fue.


The one and only, Freddie


Para las nuevas generaciones de México y el mundo, esto podría parecer ridículo o hasta poco creíble, pero en realidad teníamos que contar con el permiso de nuestros padres para asistir. Para abrir el concierto de la banda británica no hubo ninguna otra banda, fue el disco de “Abbey Road” de “The Beatles” lo que sonó en el estadio hasta antes de que “Queen” se presentara. No importó, en realidad lo que queríamos era verlos y escucharlos a ellos. Llegó el momento y comenzó a sonar “We Will Rock You” en versión acelerada y todo fue mágico. Freddie Mercury se transformó ante mis ojos en un cometa de fuego, a la velocidad de la luz, imparable, poderoso y prodigioso. Siendo guitarrista, pensé que quien más llamaría mi atención sería Brian May; sin embargo, la divinidad de Freddie verdaderamente eclipsaba todo. Con todo respeto, al verlos en vivo entendí que los otros 3 que formaban parte de la banda, eran el grupo de soporte con el que Mercury brillaba y realizaba su propio acto; quizá por ello, cuando murió, los otros entendieron que un nuevo integrante sería inútil, al menos así se ha demostrado con respecto a la respuesta del público, las cosas nunca fueron iguales desde que Freddie murió. Durante todo el concierto apenas me daba cuenta de la cantidad de botellas de tequila que muchos habían introducido de manera ilegal al estadio y que pasaban de mano en mano, por mucho tiempo me preguntaba qué era ese olor raro que se percibía en el ambiente hasta que no sé quién me dijo que se trataba de marihuana; en realidad no me importaba, yo estaba hipnotizado con el espectáculo que tenía frente a mis ojos. De todas formas, mi hermano y un par de amigos que nos acompañaron nos consolábamos comiendo naranjas de una bolsa que la mamá de uno de ellos le había dado para el concierto, no nos ponía en sintonía como el tequila o la marihuana, pero por lo menos era saludable eh?

Había esperado mucho este momento y, finalmente, “Somebody to Love” comenzó a sonar, mi devoción por la banda y el amor que siempre les profesaré quedó sellado en los primeros coros de la canción.


Y esa película, por qué?


Muchos años después se anunció una película que trataría sobre “Queen”, Freddie como el centro de la historia, no podría ser de otra manera. Comencé a sentir malas vibras cuando se mostraban los avances en YouTube, mis temores aumentaron cuando la prensa británica, quienes fueron los primeros que tuvieron la oportunidad de ver el filme, destrozaron la película con sus críticas. Llegó mi turno, o bien todas mis dudas se despejarían, o todos mis temores se confirmarían. Pasó lo segundo. Pésima historia en torno a este ícono, pésimamente actuada, frívola. Ligera y sin el respeto debido a la obra de estos genios. No entiendo, aunque creo que la respuesta está en el dinero que se generaría independientemente de la calidad de la película, por qué lo miembros que quedan de la banda aceptaron la propuesta. Ellos mismos quedaron mal al dar su aval presentándose en el estreno. Mejor hubiera sido que no se dejaran ver por ahí. Un héroe de tantos millones de personas a lo largo de todos estos años, como lo es Freddie Mercury, no merece un trato así. Creo que Hallmark Channel hubiera hecho un trabajo más digno. Y nos amenazan con segunda parte??? No gracias, pero no, gracias. Afortunadamente todos los que amamos su vida y obra, sabemos que esto no fue sugerido ni inspirado, mucho menos creado por uno de los más grandes cantantes, compositores y showman de la historia de la música contemporánea: Freddie Mercury. Adelantado a su tiempo y compañero de muchas noches solitarias para generaciones enteras, esa voz, esa energía, ese respeto a todo lo que hizo permanece intacto a pesar de la horrible película que nos quisieron vender como obra de arte. Ojalá y no se repita con otros grandes del Rock y que no sea la ambición por el dinero lo que mueva a las compañías a manchar así el nombre de nuestros héroes.


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