When We All Fall Asleep, Where Do We Go? Eso es lo que todos quisiéramos saber Billie Eilish

When We All Fall Asleep, Where Do We Go? Eso es lo que todos quisiéramos saber Billie Eilish

ESCRITO POR: JORGE DIAZ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN SU VERSIÓN EN INGLÉS EN  VIBBIDI: BILLIE EILISH

Algunos creen que el éxito es accidental, yo creo que es destino. Nacida en este milenio, con todas las ventajas, riesgos y dilemas existenciales que eso implica, Billie Eilish, ha sido llamada (quizá desde el reino de los sueños que ella habita desde antes de nacer) para ser el icono de su generación. Imagino a una niña con desesperantes tics, imparable parpadeo de ojos, tosiendo frecuentemente, limpiándose la garganta a cada rato, hasta olfateando cosas de manera rara y haciendo gestos que incomodaban a su madre (si alguna vez estuvo cerca de ella). Acumuló esas manías y todos los pensamientos que llegaban a ella por la noche mientras intentaba dormir; pero, sobre todo, cuando lograba entrar en esa etapa en la que nadie sabe a dónde vas. Intrigada, pregunta en voz alta cuál ese ese lugar a donde vamos mientras dormimos, pero Billie sabe bien que ella está ahí ahora mismo porque aún no ha despertado. ¿Por qué no mejor le preguntamos a ella para que nos de la respuesta correcta? Con una enfermedad que no tiene cura: la de preguntarse desde lo más sencillo de la vida, hasta cuestiones tan complejas que nadie a podido responder satisfactoriamente a lo largo de todos los tiempos, la artista sufre, goza y hasta se da el lujo de pedir que no la llames bonita, aunque su belleza nos obligue a hacerlo. Estamos ante el nacimiento de un símbolo de su generación, alguien que no se ha propuesto ser la guía de nadie, pero su fatal destino la obligará a darle salida a todos los miedos, las esperanzas y los deseos reprimidos de millones de jóvenes que, como ella, enfrentan desde ahora un mundo polarizado, lleno de odio, vacío de expectativas, pero con la esperanza de llegar a algún lado, aunque sea a un pueblo donde no haya nada, pero al menos encontrar un lugar para estar. En poco tiempo, los robots amenazarán su existencia y, probablemente, la espiral de odio y violencia que apenas comienza, los alcance cuando ella y sus contemporáneos sean los que deban tomar las decisiones. ¿Estallarán en llanto, en ira o se detendrán a contemplar esos ojos color océano?


¿Quién es ese bad guy?


En muchas ocasiones esa imagen ruda, violenta y difícil de penetrar, esconde en realidad temores inconfesables, unas terribles ganas de llorar y tristeza crónica por la soledad y el abandono; por lo tanto, no me parece justo juzgar a las personas que están pasando por eso. Lo que es interesante, es analizar el entorno que provoca personas con estos sentimientos en todo el mundo. A medida que pasa el tiempo, las sociedades crean a más personas así, independientemente de su forma de vestir, la cantidad de tatuajes o el número de veces que se ponen furiosos con alguien, todos tienen algo en común: la cabeza un poco inclinada y una mirada que, al mismo tiempo, refleja rechazo y miedo. Van por la vida siendo etiquetados como los chicos malos, cuando en realidad los chicos malos (la mayoría) son quienes los etiquetan de esa manera ¿por qué? porque la intolerancia al diferente y la soledad en la infancia a la que fueron sometidos, producto de las necesidades personales, profesionales y económicas de la familia, aunada al desinterés propio de la era moderna, los castiga desde temprana edad, creando en ellos una coraza gruesa e impenetrable, formada de sentimientos tan nobles e inocentes al principio, pero que terminan en odios y rencores difíciles de ser resueltos más tarde. Los perdones nunca llegan y las distancias se alargan cada vez más. Los golpes van de un lado a otra vía internet al principio, luego se convierten en algo físico en las calles. El inevitable destino de todos nosotros es el conflicto y hay muy pocas formas de solucionarlo. Quizá esa sea la misión de este genio en potencia (aunque Billie no lo quiera): liberar al máximo los ánimos antes de que estallen.


Reyes de su propio Reino


Afortunadamente existe la imaginación y en esos momentos en los que nadie te ve, puedes ser quien tú quieras ser. Mirar al espejo y ver reflejado a ese ser fantástico y lleno de poderes, capaz de cualquier cosa, puedes ser admirador de ti mismo, rey o reina de tu propio reino. Y así, Billie Eilish ha sido coronada en el reino de los sueños, eso que dice no conocer pero que habita todos los días, dueña del camino que está por recorrer en esta difícil carrera, pero segura de hacer lo que se le dé la gana porque sabe que ese es el camino directo para consolidar su estilo y llegar su obra maestra. Acompañada no sólo de su hermano, sino de todos los que la adoramos en tan poco tiempo, servirá de luz para entender un poco más los tiempos que nos ha tocado vivir. Sola, como parece estar, pero al mismo tiempo rodeada de millones de solitarios que hoy ya tenemos compañía, su música. Llena de preguntas sin respuestas, como todos nosotros, habrá de conocer la verdad en una de estas noches.


Pero sabemos divertirnos!  


Después de todo, la vida tiene sus respiros y por fortuna nos los ofrece cada fin de semana. No importa que haya pasado, no importan los malos momentos, los proyectos sin terminar o los días lluviosos, siempre habrá un momento para reír, aunque sea de uno mismo, aunque sea de nada. Aún el más rudo de los chicos se detiene a tomar una cerveza con los amigos y por un momento olvida todo aquello que lo pone triste o furioso, se refugia en la música y lo disfruta y en ocasiones llora para vaciar esa alma cargada de sentimientos.

Cuidado divas! Cuidado leyendas de la música! Pongan atención a esta chiquilla que ya está apartando su lugar entre los grandes. Pronto será el referente obligado para entender el rumbo del Pop Alternativo que nos ha tomado a todos por sorpresa. Por lo pronto, nada más reconfortante que tener la oportunidad de verla como en muy pocos momentos: tranquila, mirándonos fijamente, como si sólo ella y nosotros existiéramos y nada más. Dejarla que entre por nuestros ojos y oídos y abrirle el corazón para que quizá encuentre el lugar perfecto que ha estado buscando, tan sólo para descansar, sin importarle a dónde vaya cuando duerme.


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