Younger Now de Miley Cyrus, demasiado viejo para ser de 2017

Younger Now de Miley Cyrus, demasiado viejo para ser de 2017

ESCRITO POR: JORGE DIAZ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN SU VERSIÓN EN INGLÉS EN VIBBIDI: Miley Cyrus

Admito que a lo largo de mi vida ha habido trillones de cosas que no entiendo y habrá muchas otras cosas que no entenderé en los años que me queden por vivir. Soy humano, así de simple. Una de ellas, es el fenómeno llamado Miley Cyrus. Jamás he conectado con su música y, mucho menos, con su forma de cantar. Siempre estuve en desacuerdo con la forma en la que rompió con la imagen de la adolescente que la hizo tan famosa y querida por muchos en todo el mundo, porque me parecía excesivo, no era necesario algo así de fuerte. Fuera de Estados Unidos, como lo estoy, he sido testigo de pláticas de sobremesa en Año Nuevo en el que las mamás, escandalizadas por la manera en la que Miley Cyrus se presentó en aquel video con Robin Thicke y otras cosas previamente y posteriormente presentadas por la cantante para eliminar cualquier vestigio de su imagen pasada, aseguraban que, a sus hijas, quienes habían crecido viendo la serie de Hannah Montana, les sería terminantemente prohibido seguir a este nuevo personaje inventado por la artista. No podía creer en esos años (2013?) que fuera algo tan importante para tanta gente, su imagen aparecía en todos lados y yo leía, miraba y escuchaba cualquier cantidad de cosas acerca de ella. Era un flujo de información, buena, regular y mala incesante y enfermiza. Por qué tanta atención? No es la primera ni será la última, pensaba. Siempre creí que la sobrexposición de su imagen a la larga le sería perjudicial, normalmente eso pasa cuando en realidad tu popularidad está principalmente basada en la estridencia de tu imagen, actos y declaraciones, y no en el trabajo artístico que ofreces a tu público. Quizá en aquellos años la redes sociales estaban apenas conociendo la magnitud de sus alcances y por eso toda la gente las usaba como juguete nuevo y no tenía nada más que comentar y por eso le prestaron tanta atención al cambio tan drástico de la cantante. O quizá haya sido porque la influencia que ejercía su antigua imagen sobre las adolescentes representaba un peligro por la posibilidad de ser traducido como una invitación a ser chicas malas, no lo sé. Pero lo que si sé es que, ante mis ojos y mis oídos, todo lo que pasaba alrededor de la artista no se justificaba con el trabajo artístico que nos daba. Entonces, qué pasó ahí? Es cierto que sin importar la calidad del producto podemos hacer millones de dólares y convertir algo que en situaciones normales pasaría desapercibido, en un éxito global como el que esta chica representa? O será que la música es tan solo un pretexto utilizado como vehículo para en realidad darle a la gente un personaje creado en función de una imagen y tener algo que decirles a las masas sin necesidad de hablar, cantar bien o decir cosas que hagan sentido. Porque, cuando escucho “Younger Now”, confirmo que lo creado por ella, no tiene nada qué ver con lo que sus fans dicen de ella. No hace sentido un disco eminentemente Country, escrito y ejecutado de forma tan básica y con un tufo tan añejo, como para que la gente se vuelque en amor y devoción hacia ella como lo hacen. O será que, como dije, no les importa qué haga o cante o componga, lo único que quieren es alimentarse de ese no sé qué. No sé, conforme escribo, más confundido estoy.


A quién se dirige?


Para seguir con toda esta confusión en mi cabeza, generada al haber escuchado el disco y después de el bombardeo de la imagen de Miley Cyrus desde hace tantos años, el inicio del disco aumenta las contradicciones. Me refiero a la canción que le da nombre al álbum: “Younger Now”. Imágenes decadentes, un estilo viejo, actuaciones que no son cómicas pero tampoco serias, una interpretación que deja mucho que desear y, sobre todo, un mensaje que no me queda claro a quién está dirigido. Lo peor de todo es que esa es la carta de presentación del disco. Una musicalización pobre y una letra que refleja la entrada en consciencia de la cantante de que ya no es la chica de antes. Sin embargo, no veo a las chicas que consumen todo lo que tiene que ver con su imagen y música identificadas con esta canción. No creo que en estos momentos sea motivo de preocupación la edad porque no creo que rebasen los treinta años, no tienen nada que reivindicar por ahora. Esto quizá comience a ser razón para preocuparse y reflexionar después de los cuarenta y cinco. Además, el beat utilizado en la canción no invita a moverse o conmoverse, es más bien un avión que no despega y se queda en la pista. De hecho, el álbum entero es como el producto de un viejo cantante que recuerda sus antiguas glorias en algún oscuro y maloliente bar de un pueblo estadounidense perdido en medio de la nada. Y entonces, la pregunta vuelve a rondar mi cabeza: por qué tanto fanatismo y enormes ventas alrededor de esta imagen? La quieren ver o la quieren escuchar?


Un oasis en el desierto


La desesperación mientras el disco transcurre con cosas francamente aburridas fue tal que cuando llegué a la canción “Bad Mood” mi decepción fue total. No puedo entender cómo es posible que alguien se haya atrevido aconsejarle a la cantante que incluyera esta canción en el álbum. Cuando casi había perdido toda mi fe, llegué al último track de Younger Now y me encontré con un tema que parece un oasis en el desierto: “Inspired”. Nunca será mi intención despreciar el esfuerzo de ningún artista, pero uno tiene que decir lo que piensa con sinceridad y al escuchar esta canción pude respirar tranquilo porque sabía que tenía entre mis manos un motivo para rescatar algo de este álbum. La canción cobra relevancia cuando fue presentada por la artista en Manchester, Reino Unido y su emotiva interpretación conmovió a todos los que presenciamos el concierto ya sea en el estadio o a través del internet. Lo que había pasado meses antes en esa misma ciudad durante el concierto de Ariana Grande y el contenido tan sensible de la canción de Miley Cyrus, tocó las fibras de muchos corazones. Desafortunadamente, “Inspired” no es motivo suficiente como para poder hablar bien de una obra que se supone les habla a las nuevas generaciones desde la voz de una artista disruptiva en cuanto a su imagen y todo aquello que hace fuera del escenario. Es más bien el trabajo convencional de una

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