Britney Spears, de la Gloria al Infierno?

Britney Spears, de la Gloria al Infierno?

ESCRITO POR: JORGE DIAZ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN SU VERSIÓN EN INGLÉS EN VIBBIDI: Britney Spears


Yo me siento particularmente mal cuando veo los altibajos de un artista y sobretodo, cuando veo que la gente que alguna vez dijo que los amó o los haters que nunca faltan en cualquier momento de la historia y más ahora en tiempos de las redes sociales, se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas para intentar hundirlas más. Si a eso le agregamos el factor humano que provoca debilidad en todos nosotros, en ocasiones nos damos cuentas de verdaderas tragedias personales. Los casos más sonados son los de aquellos que desde niños se convirtieron en estrellas mundiales y por errores propios y de quienes los rodean las cosas se salen de control y llegan a un punto de quiebre en sus vidas en el que es muy difícil salir del hoyo. Sólo por mencionar algunos, algo que me ha impactado mucho es adentrarme cada vez más en el conocimiento de la vida de Michael Jackson. Lo que se nos ha dejado ver de su niñez, adolescencia y edad adulta, nos permite ver lo difícil que es estar rodeado de personas que quieren sacar provecho de ti convirtiéndote en algo que no deberías ser y provocando que cometas errores que quizá nunca hubieras querido cometer. La vida te lleva por caminos que no quisieras caminar, pero no hay nadie para ayudar u orientarte, sólo aquellos que quieren sacar algo de ti sin que les importes en realidad. Las cosas llegan demasiado lejos y el desenlace es fatal. Mientras muchos dan a conocer el lado oscuro de las personas para que el público se sacie con una buena dosis de morbo, otros intentan equilibrar la visión del público dando a conocer todos los problemas por los que esas personas pasaron desde una edad muy temprana y poniendo en claro que la separación entre el ser humano y el artista es importante y justo. Nunca debemos de olvidar esa separación de temas para que el legado artístico permanezca intacto y sigo aportando a nuestra cultura. Siempre que recuerdo la historia de Michael Jackson, soy más temeroso de lo que en los años más recientes hemos conocido de estrellas juveniles como Demi Lovato y Selena Gomez, quienes han tenido que recurrir a las clínicas de rehabilitación por problemas que pudieron evitarse. El gran temor a que estas chicas y muchos otros en el medio artístico terminen con historias fatales, es real y la verdad me provoca tristeza. Creo que no debería ser así y creo que hay muchos responsables cerca de ellas desde que son niñas a los que alguien deberían de investigar y poner en su lugar. El caso de Britney Spears es algo que me toca directamente. Ella se convirtió en la novia de todos cuando yo era aún joven y a pesar de no tener una gran admiración por su música o forma de cantar, no podía perderme un solo video de ella y estar atento a las fotos más sexys que publicara. Cuando las cosas empezaron a complicarse para Britney Spears hace más de una década, pensé que nada bueno le esperaba. Hoy, tengo el mal presentimiento de que estaba en lo correcto.


Una fiesta eterna


El primer dato que me sorprendió al darme cuenta de que Britney Spears se había salido de control y había tenido que ingresar a un lugar para estar tranquila y recuperarse, fue el hecho de saber que tenía un contrato en Las Vegas, ese lugar en el que la fiesta es eterna. Para un artista formar en Las Vegas es definitivamente una solución a los problemas financieros; sin embargo, la exigencia física suele ser contraproducente y si no se tiene control sobre las presiones diarias, puede ser motivo para caer en tentaciones que sólo van a complicar las cosas. No entiendo cómo fue posible que se aceptara un contrato tan largo y para una cantante como Britney Spears que todos sabemos que es frágil. Con la fragilidad de una artista que trabaja incansablemente desde niña y que su paso por la vida le ha dejado profundas heridas y confusiones, mismas que no le permiten convivir al cien por ciento con sus hijos, que las relaciones con su familia son delicadas, que muchos de quienes le rodean sólo quieren sacar provecho de ella, que hay cientos de fanáticos que no respetan el espacio vital de su estrella y un sinnúmero de haters que sólo la quieren ver caer, Las Vegas es el peor remedio para esa enfermedad. Tarde o temprano tenía que entrar en un estado de pánico como en el que entró y, seguramente, tuvo que hacer uso de sustancias para tratar de calmarse, lo que empeora aún más las cosas. Ahora, según ella misma lo declaró a través de sus cuentas, se encuentra mejor; sin embargo, cuánto tiempo faltará para que vuelva a recaer? Por qué? Porque el contrato en Las Vegas aún no expira, tiene que cumplir con él y los problemas regresarán. Britney tiene más tiempo y muchos más problemas que Demi Lovato y Selena Gomez, y también más ocasiones en las que ha tenido que recurrir a ayuda profesional y ha desaparecer de la escena por un tiempo para recuperarse. Por eso, creo que su saludo física y mental debería de ser más importante en estos momentos que estar siendo arrastrada a firmar contratos que sólo podrían acabar con el equilibrio de vida que quizá todavía tenga, aunque sea poco y frágil. Lo que más sorprende es que no veo a nadie preocupado por las nuevas estrellas infantiles, entiendo, como lo dije en otra de mis Narrativas, que las autoridades empiezan a poner énfasis en el tema, pero no creo que sea lo suficiente como para estar tranquilos. Nadie quiere, excepto los haters (que por fortuna son menos que nosotros) que los artistas que han entregado su vida para darnos enormes momentos de felicidad y compañía con sus canciones, buenas o malas, pero siempre con la noble intención de agradarnos, terminen hundidos en problemas que no tienen retorno. Nadie quiere ver destruida a una persona, ojalá y alguien la ayude y pronto.



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