El Hopeless Fountain Kingdom que llena de esperanza

El Hopeless Fountain Kingdom que llena de esperanza

ESCRITO POR: JORGE DIAZ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN SU VERSIÓN EN INGLÉS EN VIBBIDI: Halsey



No esperaba encontrarme con un álbum como el de Hopeless Fountain Kingdom de Halsey, en estos momentos en que el pop se caracteriza más bien por su preocupación y urgencia por vender canciones lo más atractivas posibles para el gran público comprador de música desechable y de crear videos que impulsen esas ventas que en ocasiones son pretextos para ocultar lo malo de las canciones. Agradar a toda costa y fijar su mirada en el dinero, es lo que ha convertido a este género en algo indeseable para muchos artistas que tienen la necesidad de expresar todo lo que tienen dentro del alma con la más pura honestidad y plasmar artísticamente todas sus inquietudes. Siempre he creído que no hay problema con los géneros musicales, el problema es cuando hacemos a un lado la esencia que le dio vida, para centrarnos únicamente en lo comercial. Por supuesto que la industria discográfica tiene gran responsabilidad en esto; sin embargo, también tienen responsabilidad los artistas y el público. Los artistas, porque sucumben a la amenaza de no ser difundidos masivamente y porque realmente el dinero es una gran tentación para mentes conformistas, así han acabado muchas carreras que prometían ser grandiosas. Y el público, porque a lo largo de la historia no castiga la mala calidad, por el contrario, la premia comprando discos verdaderamente malos o asistiendo a conciertos de artistas que no lo merecen sólo porque no hay nada más qué hacer el fin de semana. Y si no hay nada más es porque el público no lo exige, no rechaza todo aquello que no cumple con un estándar mínimo de calidad y honestidad. Por fortuna, hay excepciones. Y creo que uno de los elementos que ha favorecido mucho al surgimiento de verdaderas joyas y que el público empiece a entender que sí hay opciones de excelente manufactura, además de que se puede enviar un mensaje fuerte a las empresas y productores para que hagan cosas con mayor calidad, son las redes sociales. La variedad que se presenta ahí es muy buena, buena, mala, muy mala y regular. Y eso está perfecto, porque el termómetro que significan estas audiencias son la guía para que todos los involucrados en el negocio de la música, orienten sus trabajos. Además, muchas de las opciones son totalmente independientes y han encontrado una forma de vida sin tener que depender de las compañías y todas sus restricciones, y eso ha favorecido al proceso creativo libre y sin compromisos, pero recompensado para que el artista siga trabajando en su arte sin necesidad de hacer algo más para poder pagar sus gastos, lo que invariablemente afectaría la calidad de su música. El efecto causado por esto, afortunadamente, es el de que la industria se ha visto forzada a buscar o formar artistas que cumplan con estas nuevas exigencias del público para no quedarse atrás y desaparecer, por lo que cada vez más empresas abren sus puertas a artistas que quizá hace unos años, cuando ellos monopolizaban todo lo que podíamos ver y escuchar, hubiera sido imposible. Es así como yo entiendo el surgimiento de artistas como Halsey.


Oscuro y con concepto


Una de las cosas que más me gustó del álbum Hopeless Fountain Kingdom es que en realidad me llena de esperanza sobre lo que está por venir en todo este nuevo ambiente musical generado por la irrupción de las redes sociales y un público que empieza a despertar. Ver cómo la artista se preocupa por ofrecer un trabajo que responde a un concepto y una filosofía de vida que atraviesa por pasajes muy oscuros de quien lo escribe y se identifica con muchos de quienes lo escuchan. Despreocupada por esa estética artificial que caracteriza al pop más decadente, Halsey se atreve a decir cosas que para unos sería muy difícil expresar y para otros sería incorrecto decirlo. El álbum no guarda relación alguna con las fórmulas comerciales, desde el principio lo podemos atestiguar con “The Prologue”, que es un inicio de álbum fuera de lo convencional y al ver los videos que acompañan algunos de los temas, agradecemos que nuestra cantante no se preocupe por verse como una Barbie todo el tiempo, lo que la convierte a los ojos de todos en un ser humano, como todos nosotros. Ese sencillo detalle acerca al artista con su público, en lugar de convertirlo en algo plástico e inalcanzable como es el caso de muchos cantantes pop. Tanto en la canción “Now Or Never” como en otras de este álbum, llama la atención el increíble parecido de la voz de Halsey con la de Ellie Goulding. No estoy tratando de compararlas ni muchos menos, es simplemente que me llamó la atención ese parecido; sin embargo, las diferencias en cuanto a estilos, filosofía y aspiraciones artísticas son diametralmente opuestas. Otra cosa que contrasta con el estilo que se plasma en este álbum, es el gusto de Halsey por BTS, boy band coreana con la que colaboró en el tema “Boy With Luv” para el que se grabó un video en donde también la cantante participa. Y no es que esté mal, sino que el estilo de este disco y su búsqueda personal en las canciones contrasta con la de BTS y su estilo musical. Pero fuera de ahí, todo está bien con esa amistad y colaboración artística, después de todo, los seres humanos tenemos placeres culposos y quizá este sea uno de los que Halsey ha compartido con sus fans y los de BTS.


Influencias


Halsey ha comentado que las artistas que más admira, entre otras, son Amy Winehouse y Alanis Morissette, pero debo confesar que no escucho mucho de la influencia de esas cantantes en la obra de Halsey. Sin embargo, se notan otras influencias no sólo de artistas sino de ritmos. El caso de la canción “Walls Could Talk” es el ejemplo de que la cantante está ansiosa por presentar a su público alternativas novedosas. Con un inicio en donde predominan las cuerdas, no se entiende bien hacia dónde se dirige la canción, pero cerca de la mitad, entendemos que todo es un buen ritmo latino que nos hace mover los pies, para después terminar casi como comenzó. Me agradó mucho escuchar esta y otras cosas contenidas en el álbum y, como lo dije al principio, me llena de esperanza que cada vez más artistas tengan el apoyo suficiente como para poder arriesgar en un género que está cada vez más devaluado en cuanto a la calidad de los productos que presenta.

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