Sigrid, un golpe a la autoestima

Sigrid, un golpe a la autoestima

ESCRITO POR: JORGE DIAZ
PUBLICADO ORIGINALMENTE EN SU VERSIÓN EN INGLÉS EN VIBBIDI: Sigrid


Provengo de una cultura en donde hemos aprendido a lo largo de los siglos que vale más un gesto de humildad que una demostración extrema de autoestima porque corres el grave riesgo de parecer arrogante. Cuando estás a un paso de agradar o poner a todos de malas es mejor detenerte y pensar que sería mejor agradar a dejar la impresión de que aún no caminas y pretendes hacer creer que corres a toda velocidad, eso sólo serviría para que la gente no vuelva a querer estar contigo en alguna reunión en el futuro. Entiendo que en ocasiones se cometen errores involuntariamente y que es inevitable resbalarte y provocar que la gente tenga ideas equivocadas de ti, pero cuando se hace frecuentemente, ya no es un error. Por supuesto que la confianza en sí mismo es importante para lograr todo lo que te propones; sin embargo, una demostración pública de autosuficiencia y tratar de demostrar a toda costa que eres brillante, encantador y virtuoso, generalmente provoca el efecto contrario. Es muy común que un músico que es parte de la orquesta termine queriendo darle lecciones al director y, créeme, eso nunca termina bien. Es muy interesante y aleccionador recurrir a la memoria gráfica y discográfica de los grandes de la música de todos los tiempos y, en la mayoría de los casos, vemos que sus inicios fueron de muchísimo trabajo y una disposición total para entretener y agradar al público al que se querían dirigir, con humildad y entrega total. Jamás tomaron actitudes altaneras o pretendieron hacer pensar que ellos valían simplemente por existir y que, a la primera canción, todos deberían estar a sus pies. Por el contrario, conscientes de que esta carrera es larga y difícil, y que el reconocimiento no se merece, sino se conquista, lucharon incansablemente durante muchos años para demostrar lo que eran y finalmente consiguieron el reconocimiento. Probablemente muchas de esas estrellas se convirtieron en personajes inalcanzables para muchos y arrogantes para otros después de conquistar el éxito, pero esa es otra historia y pertenece a otro momento de sus carreras. El punto es que cuando uno se propone comenzar una carrera en lo que sea, más vale adoptar una posición humilde e ir poco a poco conquistando el cariño y la valoración a nuestro trabajo basados en la humildad y la disposición para aprender de quienes tienen más tiempo en esto, para después cosechar triunfos y satisfacciones por todo el camino. La primera vez que vi a Sigrid en la televisión británica me llamó la atención, después de un minuto de transcurrida su actuación pensé: “de dónde viene esa actitud”, dos minutos después no sabía si dejar de verla y sólo escuchar la canción. Casi al final de la canción dije: “creo que falta mucho para que tome estas poses”. Y durante la entrevista me convencí de que Sigrid pretende ser reconocida antes de empezar y olvida que lo primero que tiene que hacer es convencer.


Cuánto dura en construirse un edificio


Discutiendo con amigos sobre sus impresiones de esta primera aparición de la cantante y habiendo puesto mi punto de vista sobre la mesa, hubo quien intentó disculparla. “Probablemente en su país es una gran figura y por eso toma esas posturas de diva”, lo siento, no lo es. “Quizá sea porque es millennial, tú sabes, así son todos los de su generación”, lo siento, la mayoría de los millennials son encantadores y no se comportan así; por el contrario, no les interesa demostrar que son todopoderosos. No hay justificante para tomar esas poses y querer ponerte por encima del público y del presentador del programa sólo porque te crees no se qué. Una cosa es hacer todo el esfuerzo posible para agradar y entretener y otra es utilizar la pantalla de televisión como un vehículo para que alguien comience a crear un culto a tu personalidad. No puedo entender cómo una persona con no más de ochenta y cinco mil seguidores en sus redes sociales puede querer que tengamos una idea falsa de sí misma. Es una enorme pérdida de energía justo en el momento en que necesitas toda esa fuerza para estar buscando todos los foros posibles, colaboraciones y alianzas para que la gente simplemente te conozca y vaya cultivando un gusto por tu música y cariño a tu personalidad que, casi siempre, debería ser humilde. No puede ser que en tus propias redes sociales publiques que una de tus canciones ha sido reproducida 200 millones de veces cuando no llegas ni a cien mil seguidores. Pierdes credibilidad, la gente ya no cree lo que sea y tiene una enorme cantidad de herramientas para corroborar lo que digas de ti mismo y lo que otros digan de ti. Es duro, pero esa fue la impresión que me dejó la cantante. Las canciones del disco Sucker Punch son malas? No. Pudieron haber sido mejores si la cantante adopta otra postura a la hora de cantarlas? Creo que sí. Lo que percibo en el oído cuando la escucho cantar es arrogancia pura, lo siento, eso es lo que me transmite. Y no creo que sea la dirección musical cuando graba sus canciones o la dirección de arte cuando hace sus videos, creo que Sigrid piensa que ya es un ídolo y yo pienso que se equivoca. Tiene todo para llegar a serlo, por supuesto que sí, pero todo a su tiempo. Por lo pronto, guardemos esas poses e intentemos demostrar cuánto amamos la música y cuanto anhelamos el cariño, reconocimiento y preferencia del público.


Honestidad


Canta bien? Claro!!! Se nota que se ha educado en eso y muy bien, la canción “Don’t Feel Like Crying” es una gran muestra de ello; sin embargo, es una pena que en casi todas sus canciones se nota una necesidad enorme de demostrar que es una gran cantante y el sentimiento se pierde, no se nota un trabajo honesto; por el contrario, se percibe sobreactuado. Cansa el hecho de querer preparar siempre los platillos con la receta exacta, medir los gramos y los miligramos para que todo resulte científicamente perfecto. Ponle sal, ponle pimienta y ya está!!! Demuestra que estás vivo y hoy te sientes triste y mañana enojado y posteriormente alegre, qué más da, eres humano, no es así? Preocuparse tanto por la perfección generalmente termina por crear cosas plásticas y artificiales. Las miradas y las actitudes frente a la cámara deben ser más empáticas, a fin de cuentas, quienes están del otro lado de la pantalla están valorando la posibilidad no sólo de comprar tu disco, sino de hacer de ti su héroe por muchos años, alguien en quien puedan verse reflejados y creo que no es el deseo de muchos ir por la vida derrochando arrogancia. La confianza en uno mismo siempre será la clave para el éxito, pero no siempre es recomendable transformarla en algo que debamos ir ondeando como una bandera para que todos la vean. Es mejor interiorizarla, convertirla en un aliado para el futuro y no un enemigo en el presente.

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