Take the Crown de Robbie Williams, en todos lados y en ninguno

Take the Crown de Robbie Williams, en todos lados y en ninguno

ESCRITO POR: JORGE DIAZ

Tomé como ejemplo Take The Crown solo porque me parece que es lo que describe más elocuentemente la carrera de un artista que me desconcierta. Un disco que no es de aquí, ni de allá. Que pretende estar en todos lados y en ninguno al mismo tiempo. En sus inicios, como muchos en el Reino Unido y gran parte de Europa lo saben, Robbie Williams pertenecía al Boy Band del momento en las islas británicas, Take That, y debido a lo sobresaliente que era la atención que las fans de la banda ponían sobre Robbie, seguramente empezó a germinar la idea dentro de su mente acerca de abandonar la banda y comenzar una carrera como solista. Ya saben, el ego de los artistas es enorme como el Universo mismo y la tentación de brillar con luz propia y no compartir créditos o reflectores con el resto de los integrantes de la banda es muy grande. No es el primero, ni será el último. A lo largo de la historia del siglo veinte y lo que va del veintiuno podemos hacer una larga lista de artistas que han abandonado a sus originales compañeros o, inclusive, han provocado suficientes problemas al interior de sus agrupaciones para provocar el rompimiento y así, conseguir el objetivo de iniciar una carrera solos. La forma en la que se comportaba Robbie al grabar sus videos y en las presentaciones en vivo, atraía mucho la atención. Quizá los rasgos de su cara, poco comunes y la energía que imprimía a todo lo que hacía junto con el resto de la banda, lo hizo resaltar sobre los demás y eso también debió haber cautivado a los ejecutivos de las disqueras. Las condiciones para comenzar una aventura en solitario estaban dadas después de varios discos con mucho éxito al lado de Take That y lo que tenía que pasar, pasó. Robbie Williams anunció su salida de la banda y uno de sus principales objetivos era ir a la conquista del gran mercado consumidor de música: los Estados Unidos. El artista se mudo a Los Ángeles para estar concentrado al cien por ciento y tener todo el contacto posible con industria y público. Al momento de anunciar su retiro y lanzar su primer álbum como solista, tuvo una gran respuesta en donde ya era un ídolo, Europa; sin embargo, creo que el continente americano no tuvo tanto entusiasmo. Las señales, desde el punto de vista del negocio eran claras: se debía tener mucho cuidado en el siguiente intento y, si las cosas en los Estados Unidos no se dan como se pretendía, regresar a cuidar el mercado que ya se tenía cautivo y no provocar un enfriamiento por parte de este porque el riesgo de pasar al olvido muy pronto por parte de un mercado que no recibe atención, es muy grande. Creo que la obsesión por el mercado americano fue lo que llevó a la deriva al barco de Robbie Williams, por más intentos que hizo, las cosas nunca mejoraron de este lado del Océano Pacífico.


Contradictorio


No se puede negar el éxito en ventas que tuvo este cantante al inicio de su carrera como solista; sin embargo, no parecía importarle debido a que sus intenciones se encontraban en un mercado que lo ignoraba. Pude ver innumerables intentos de quedar bien en los Estados Unidos y no pasaba nada. Confirmé que, en su desesperación comenzó a aparecer en vivo en programas de televisión mexicana de muy mal contenido para intentar llevar gente a sus conciertos y vender discos; sin embargo, ni el mercado mexicano reaccionó como él quería. Simplemente su música o su imagen y personalidad no encajaban con las exigencias de un mercado evidentemente distinto al que lo vio nacer y convirtió en estrella. El tiempo pasó y el tiempo es cruel cuando pasa. No se trata únicamente de perder vigencia en el mercado que tanto te apoya y permite que vivas en una carrera tan difícil, sino también inevitablemente te haces viejo. Qué es viejo en la música? Lo que el mercado determine. Para las fans femeninas un artista atractivo desde el punto de vista de su edad e imagen puede no ser tan importante como para los fans masculinos que son estúpidamente más exigentes con las cantantes femeninas, a quienes quieren ver siempre como si tuvieran veinte años eternamente; sin embargo, el público femenino también reacciona desfavorablemente cuando se cerciora de que su héroe de juventud ya tiene canas y unos kilos de más y que, durante ese proceso, él no estuvo a su lado para acostumbrarse a estos cambios y la nueva imagen. Entonces comienzan los problemas para cualquiera.


Lecciones de la vida


Fue demasiado tiempo el que Robbie Williams y su equipo de trabajo, tardaron para reaccionar y darse cuenta de que deberían estar en el lugar en el que mejor lo aceptan y lo hacen vivir como artista. Su regreso al Reino Unido para mi es como la aceptación del fracaso por todo el tiempo que dejó pasar. Si lo hubiera hecho cuando las señales del mercado eran más que evidentes, su suerte no hubiera sido tan cruel con él. Después de haber despreciado una posible reunión con los antiguos compañeros de Take That de forma muy grosera porque sentía que él era demasiado como para regresar a darles un poco de oxigeno a sus excompañeros, tuvo que aceptar que se equivocó y esa reunió finalmente se dio, otra vez, demasiado tarde. El público estaba totalmente desanimado de estas inconsistencias y la canción que se presentó con grandes esperanzas no llegó a los lugares de popularidad que se esperaban y el intento fue fallido. Ahora, vemos al artista en un lugar que no es suyo y al igual que muchos otros que ya no saben qué hacer para mantenerse en la pantalla de televisión y las bocinas de los fans: juez de un show de talentos. Patético por donde se vea. Es la historia de alguien que creyó que su sola presencia sería suficiente como para conquistar todo aquello que conquistó al lado de otros, pero en otros lados y estoy seguro de que la vida le habrá dado muchas lecciones.