Tears For Fears, ellos siguen gobernando el mundo

Tears For Fears, ellos siguen gobernando el mundo

ESCRITO POR: JORGE DIAZ

En muchas partes del mundo, los que se dicen amantes de la música pop y que analizan todas las décadas de evolución desde que este estilo musical se ha convertido en la mayor influencia de los jóvenes y los no tan jóvenes, coinciden en darle un mote no muy afortunado a casi toda la producción musical de la década de los ochentas: los horribles ochentas. Creo que es un poco injusto. Aunque la estética de esa década y las producciones musicales pretendían una ruptura con el pasado y, en ocasiones, provocaban risa, hay ciertos valores que se han convertido en estándares hasta nuestros días. El problema, desde mi punto de vista, es que nos convertimos en un público que consumía música por los ojos. Los avances tecnológicos y la visión de muchos empresarios y creativos para llevar videoclips en toda la música que se producía en esos momentos, desvirtuó la percepción que se debe de tener al disfrutar y analizar las canciones. De pronto, era más importante el peinado o la ropa de los cantantes y músicos que el producto principal: la canción. Los absurdos videoclips que se produjeron en esa etapa se convirtieron ya sea en el entretenimiento de gente que ni siquiera comprendía el valor de los músicos y sus obras, o bien, en el motivo para que muchas personas se alejaran de artistas que verdaderamente valían la pena. Eso sigue pasando hasta nuestros días, aunque con la experiencia acumulada después de tantos años, hay matices muy interesantes que le han regresado la dignidad a verdaderos genios que no merecían (ni ellos, ni sus canciones) un trato tan malo a la hora de que las compañías disqueras ordenaran producir un video para la campaña de promoción de sus canciones. Volviendo al tema de los ochentas y todo lo que se produjo ahí, recuerdo con algo de enfado que no soportaba ver artistas que no merecían tanto éxito sólo porque se veían bien en la televisión y todo lo que se proyectaba en MTV; al mismo tiempo, me entristecía confirmar que verdaderos artistas se rendían ante las exigencias de aquel mercado y perdían toda dignidad con la finalidad de no perder vigencia. Lo peor, era ver como grandes héroes de las dos décadas anteriores tendieron a desaparecer o reducir en gran medida su popularidad y difusión de sus nuevas canciones porque no quisieron seguir las nuevas reglas en el mercado musical. Sin embargo, no todo en la música de la década de los ochentas fue malo o indigno, también hubo artistas que supieron adaptarse a esas nuevas reglas, refinaron su imagen sin caer en lo patético y le dieron forma a lo que sería el sello distintivo de esa era, misma que hasta nuestros días sigue vigente en el trabajo de muchos jóvenes que queriéndolo o no, rinden tributo a esa etapa musical de la que quizá todavía hoy muchos se ríen sin misericordia. Uno de los mejores ejemplos de buena música, dignidad, honestidad en todo lo que componían e inteligencia en la forma en la que utilizaron la imagen de aquellos años es Tears For Fears.


Lo que sembraron, hoy lo siguen cosechando


Quién no recuerda a Tears For fears? Es un grupo que simboliza todo lo que se quiso hacer en la década de los ochentas. Algunos lo intentaron y consiguieron algo de éxito, otros no pudieron y se quedaron en el intento y, afortunadamente, otros trascendieron. Es el caso de Tears For Fears. Moderados en su forma de vestir y peinarse, pero siempre a tono con la moda de ese tiempo, tuvieron la capacidad para llegar a un público amplio y preocupado por la imagen. Preocupados por hacer buena música y letras que le dejaran algo a quienes los escuchaban, llevaron sus influencias (The Beatles, Human League y Duran Duran) en todo lo que componían para ofrecer mucho más valor a sus composiciones en comparación con mucho de lo que se componía en esa época y que, por el simple e irracional deseo de romper con todo lo que les gustaba a sus padres, llegaron a crear canciones horrendas. Tears For fears, por el contrario, sirvió de puente entre la música que hizo historia y la que en esos momentos dominaba la escena, para crear una obra muy completa y que servía de respiro a todos los amantes de la música que se sentían decepcionados (como yo) con todo lo que estaba pasando con ese giro violento de la industria hacia la creación de música desechable. Sembraron calidad y buen gusto y cosecharon el cariño eterno de un público que agradece todavía el hecho de que le hayan dado, como muy pocos en esa época, dignidad a la música que se creó en esos años. Haciendo historia y siendo recibidos con un gran amor hasta nuestros días donde quiera que se presenten por un público que los recordará por siempre.


Seguirán gobernando el mundo


Con el legado de Tears For Fears y otros pocos de aquella época, podemos confirmar que la vida no es en blanco y negro y si en el ambiente musical hay mejores décadas que otras, no significa que todo sea malo o todo sea bueno, por eso estoy totalmente en desacuerdo con quienes afirman que los ochentas fueron horribles, esa es una critica simple y reduccionista, de personas que en realidad lo único que quieren es destruir. Para mí, fue simplemente una etapa en la que la brújula se perdió para muchos y otros fueron tomados por sorpresa, ya que el mercado cambió abruptamente y sus necesidades (no todas ellas justificadas) se modificaron. Sin embargo, con bandas como ésta, todo se puede rescatar. Curt Smith y Roland Orzabal son artistas que siguen inspirando a muchos y su influencia musical se puede escuchar en grandes éxitos del momento. Adaptaron los sonidos de la época para eternizarlos y para provocar que sigan siendo copiados. Pusieron siempre su dignidad por delante para no caer en la tentación de la música sin sentido sólo por ganar dinero y su honestidad al componer y en sus presentaciones en vivo, les han permitido hasta hoy gobernar el mundo de la música. Y lo seguirán gobernando.